La Nena de Argentina no para. Después de arrasar con “Ramen para dos” (su explosivo feat con Paulo Londra que ya supera los 70 millones de streams), María Becerra acaba de soltar “Infinitos como el Mar”, una balada que quema tanto como el primer trago de whisky barato. Pero ojo: aquí no hay amor de postal. Shanina, su alter ego más crudo, vuelve para contar una historia de obsesión, peligro y pasión que destruye todo a su paso.
Shanina, el animé y un amor que envenena
El tema —segundo capítulo del universo de Shanina— es un viaje audiovisual donde el deseo se vuelve delirio y los besos saben a heridas. El videoclip, dirigido por Diego Peskins (el mismo detrás de “Ramen para dos”), mezcla calles turbias, luces de neón y un toque de animé japonés para pintar una relación tóxica.
“Por eso yo te voy a amar, esté bien o mal, nadie lo entenderá, seremos infinitos como el mar”, canta María en el estribillo, mientras en pantalla Shanina se enreda con un hombre seductor pero violento. La estética es un cóctel de realismo sucio y fantasía oscura: piensen en “Kill Bill” meets “El ángel”, pero con beats de pop latino.
El detalle clave: Shanina encarna el arquetipo yandere —típico del animé—, esos personajes que parecen tiernos hasta que sacan el cuchillo por amor. ¿La meta? Mostrar cómo el amor puede ser adictivo, destructivo y, a veces, la peor de las drogas.
¿Por qué esta canción no es un hit romántico?
María ya nos tiene acostumbrados a romper esquemas, pero aquí va más allá:
Letras que duelen: “Me enseñaste a odiar, pero te amé igual” no es exactamente el “Te amo hasta el infinito” de las telenovelas.
Visuales que hipnotizan: Escenas de peleas callejeras, miradas perdidas y un simbolismo visual que hará feliz a cualquier fan del cine indie.
Sonido envolvente: La producción junta pianos melancólicos, bajos que retumban y la voz rasposa de Becerra para crear una atmósfera entre el trap y la balada oscura.
De viral en TikTok a estrella del pop con mensaje
No es casualidad que María lidere la nueva ola del pop argentino. Con “Infinitos como el Mar”, demuestra que no le alcanza con ser la reina de los streams: quiere contar historias crudas, esas que duelen pero que muchos viven en silencio.
“Es un tema para los que aman con locura, incluso cuando saben que les hace mal”, dijo en sus redes. Y claro, los fans ya están descifrando cada frame del video: desde el tatuaje que Shanina copia de su pareja (¿símbolo de perder identidad?) hasta el final ambiguo que dejó a todos preguntándose: ¿sobrevivió a esta relación?
Bonus track: ¿Qué viene después?
Rumores dicen que Shanina tendrá un tercer capítulo, y que podría incluir colaboraciones sorpresa. Mientras tanto, “Infinitos como el Mar” ya es trending topic en Argentina y escala en las listas de México, España y Chile.
¿La conclusión? María Becerra ya no es la nena del pop: es una artista que juega con fuego… y nos invita a quemarnos con ella.
Fuente : InformeShow